miércoles, 12 de agosto de 2015

¿Cómo podemos ayudar?

Por: Stephany Trujillo 
¿Cómo pueden ayudar los políticos a las personas con enfermedades mentales?

1-Aumentado y aprovechando mejor los recursos financieros y humanos asignados a la salud mental.

2-Conociendo bien las normas internacionales y nacionales de derechos humanos relativas a las personas con trastornos mentales.

3-Velando por que las políticas relativas a la educación, el trabajo, la justicia penal y el sistema de atención sanitaria general promuevan la salud mental y protejan los derechos humanos.

4-Incluyendo la cobertura de la atención de salud mental en los planes de seguros tanto públicos como privados.

5-Aplicando políticas y leyes de salud mental que promuevan los derechos humanos, la desinstitucionalización, la integración de la atención de salud mental en el sistema general de salud y el desarrollo de la atención comunitaria.

6-Estableciendo mecanismos de vigilancia para garantizar que se respeten los derechos humanos en todos los servicios de salud mental.

¿Cómo pueden ayudar los trabajadores de la salud a las personas con enfermedades mentales?

1-Respetando la dignidad, protegiendo los derechos y promoviendo la autonomía y la libertad de las personas con trastornos mentales.

2-Velando por que todos los tratamientos se administren con el consentimiento informado de las personas con trastornos mentales.

3-Haciendo participar a las personas con trastornos mentales en la preparación de su plan de tratamiento.

4-Haciendo participar a las familias de las personas con trastornos mentales en el tratamiento y la atención dados a sus parientes.

5-Informando a las instancias decisorias sobre los recursos y el apoyo que hacen falta para proporcionar una atención de salud mental de calidad.

¿Cómo pueden ayudarse a si mismas las personas con enfermedades mentales?

1-Denunciando las violaciones de los derechos humanos, incluidas las formas de tratamiento obsoleto e inhumano, los servicios de calidad deficiente, la atención inaccesible y el uso abusivo del ingreso y tratamiento involuntarios.

2-Abogando por su participación en la elaboración y puesta en práctica de políticas y leyes destinadas a mejorar el respeto de los derechos humanos y los servicios de salud mental.

3-Informándose sobre los derechos fundamentales que confieren el derecho internacional en materia de derechos humanos y las leyes nacionales.

4-Aunando esfuerzos con otras personas que sufren trastornos mentales para prestarse apoyo mutuo y llevando a cabo actividades destinadas a cambiar la actitud hacia ellas y combatiendo la estigmatización y la discriminación.

¿Cómo pueden ayudar los Grupos de usuarios, grupos de familiares, organizaciones de promoción y otras organizaciones no gubernamentales a las personas con enfermedades mentales?

1-Sensibilizando y educando al público sobre la salud mental y los trastornos mentales y promoviendo la toma de conciencia sobre los derechos de las personas que padecen esos trastornos.

2-Defendiendo la prestación de servicios de salud mental de calidad en los centros de atención primaria de salud, los hospitales generales y la comunidad.

3-Abogando por su participación en la formulación y aplicación de políticas y leyes destinadas a mejorar el respeto de los derechos humanos de las personas con trastornos mentales y los servicios que se les prestan.

4-Organizando servicios informales de salud mental a nivel comunitario, por ejemplo, servicios de orientación, grupos de autoayuda para las personas con trastornos mentales y sus familias, centros de consulta sin cita previa, programas de gestión de casos, programas de divulgación y servicios de crisis.

5-Organizando servicios de prevención y promoción, como programas escolares de promoción de la salud mental.

6-Colaborando con otras organizaciones no gubernamentales que compartan objetivos similares a nivel nacional, regional o mundial.

¿Cómo pueden ayudar las fundaciones a las personas con enfermedades mentales?

1-Respaldando la formulación y aplicación de políticas, planes y leyes nacionales en materia de salud mental que promuevan y protejan los derechos humanos.

2-Respaldando el desarrollo de servicios de salud mental en la atención primaria, los hospitales generales y las comunidades.

3-Respaldando la creación de grupos de usuarios de los servicios de salud mental, grupos de familiares y organizaciones de promoción, y prestar apoyo a sus actividades.

4-Respaldando las actividades de investigación destinadas a evaluar la repercusión de las políticas y leyes de salud mental.

5-Respaldando las actividades de investigación destinadas a desarrollar intervenciones eficaces de salud mental en la atención primaria, los servicios generales de salud y los servicios comunitarios.

6-Ofreciendo formación sobre políticas y sistemas sanitarios a los encargados de planificar y formular las políticas de salud mental.

7-Ofreciendo una capacitación adecuada sobre salud mental a los agentes de atención primaria de salud y los trabajadores comunitarios.

8-Integrando la formación sobre las cuestiones relacionadas con la salud mental y los derechos humanos en los programas de estudios universitarios y de posgrado de los profesionales de la salud y la salud mental, incluidos los de la atención primaria.

9-Realizando investigaciones sobre políticas y planificación de servicios de salud mental, que abarquen la evaluación de la aplicación de esas políticas, y sobre los modelos de organización y planificación de servicios.

10-Realizando investigaciones sobre las intervenciones eficaces de salud mental en los servicios de atención primaria y los servicios comunitarios.

11-Ofreciendo programas de estudios universitarios y de posgrado actualizados y basados en datos científicos, conformes a las prioridades definidas en las políticas.

12-Haciendo supervisar por especialistas la planificación y la prestación de los servicios de salud ofrecidos en el marco de la atención primaria y la atención comunitaria.

¿Cómo pueden ayudar  las organizaciones profesionales a las personas con enfermedades mentales?

1-Contribuyendo al debate sobre la elaboración de políticas y leyes.

2-Fijando normas de calidad para los agentes de salud mental a todos los niveles (de los hospitales y de los servicios de atención primaria y atención comunitaria).

3-Sensibilizando a las partes interesadas sobre las cuestiones relacionadas con la salud mental y los derechos humanos.

4-Acreditando a los profesionales de la salud mental.

5-Respaldando el cambio de funciones del personal de atención primaria, para que deje de ocuparse principalmente de trastornos físicos y siga un enfoque más global, en que se tenga en cuenta la salud física y mental.

6-Respaldando el cambio de funciones del personal de salud mental, para que deje de trabajar fundamentalmente en centros y desarrolle más actividades en entornos comunitarios.

¿Cómo pueden ayudar los medios de comunicación a las personas con enfermedades mentales?

1-Evitando los estereotipos, el sensacionalismo y la perpetuación de los mitos y las creencias erróneas al informar sobre cuestiones relacionadas con la salud mental.

2-Presentando los temas de salud mental con una actitud compasiva, haciendo hincapié en lo que se puede conseguir con los recursos financieros y humanos adecuados.

3-Poniendo de relieve los derechos humanos de las personas con trastornos mentales.

Fuente:
Organización mundial de la salud OMS


martes, 11 de agosto de 2015

10 datos sobre la salud mental

Por: Stephany Trujillo
1-Se calcula que aproximadamente el 20% de los niños y adolescentes del mundo tienen trastornos o problemas mentales.

Cerca de la mitad de los trastornos mentales se manifiestan antes de los 14 años. En todas las culturas se observan tipos de trastornos similares. Los trastornos neuropsiquiátricos figuran entre las principales causas de discapacidad en los jóvenes. Sin embargo, las regiones del mundo con los porcentajes más altos de población menor de 19 años son las que disponen de menos recursos para la salud mental. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios cuenta con un solo psiquiatra infantil por cada millón.

2-Los trastornos mentales y los trastornos ligados al consumo de sustancias son la principal causa de discapacidad en el mundo.

Los trastornos mentales y los trastornos ligados al consumo de sustancias son la causa de cerca del 23% de los años perdidos por discapacidad.

3-Cada año se suicidan más de 800.000 personas.

Cada año se suicidan más de 800.000 personas, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo de 15 a 29 años de edad. Hay indicios de que por cada adulto que se suicida hay más de 20 que lo intentan. El 75% de los suicidios tienen lugar en países de ingresos bajos y medios. Los trastornos mentales y el consumo nocivo de alcohol contribuyen a muchos suicidios. La identificación precoz y el tratamiento eficaz son fundamentales para garantizar que estas personas reciben la atención que necesitan.

4-La guerra y las catástrofes tienen efectos importantes en la salud mental y el bienestar psicosocial.

La incidencia de los trastornos mentales tiende a duplicarse después de las emergencias.

5-Los trastornos mentales figuran entre los factores de riesgo importantes de otras enfermedades y de lesiones no intencionales o intencionales.

Los trastornos mentales aumentan el riesgo de contraer otras enfermedades como la infección por VIH, las enfermedades cardiovasculares o la diabetes, y viceversa.

6-La estigmatización y la discriminación de la que son víctimas los enfermos y sus familiares disuaden a los pacientes de recurrir a los servicios de salud mental.

La ignorancia y la estigmatización que rodean a las enfermedades mentales están muy extendidas. Pese a disponer de tratamientos eficaces, existe la creencia de que no es posible tratar los trastornos mentales, o de que las personas que los padecen son difíciles, poco inteligentes o incapaces de tomar decisiones. Esa estigmatización puede dar lugar a malos tratos, rechazo y aislamiento, y privar a las personas afectadas de atención médica y apoyo. Dentro del sistema de salud, es muy frecuente que esas personas reciban tratamiento en instituciones que se parecen más a almacenes humanos, que a lugares para curarse.

7-En la mayoría de los países son frecuentes las denuncias de violaciones de los derechos humanos de las personas con discapacidad mental o psicológica.

Esas violaciones incluyen la coerción física, la reclusión y la privación de las necesidades básicas y la intimidad. Pocos países cuentan con un marco legal que proteja debidamente los derechos de las personas con trastornos mentales.

8-Existen grandes diferencias en el mundo en la distribución de profesionales competentes en atención de salud mental.

La escasez de psiquiatras, enfermeras psiquiátricas, psicólogos y trabajadores sociales son algunos de los principales obstáculos que impiden ofrecer tratamiento y atención en los países de ingresos bajos y medios. Los países de ingresos bajos cuentan con 0,05 psiquiatras y 0,42 enfermeras psiquiátricas por cada 100.000 habitantes, mientras que en los países de ingresos altos la tasa de los psiquiatras es 170 veces mayor y la de las enfermeras es 70 veces mayor.

9-Para que aumente la disponibilidad de servicios de salud mental, hay que superar cinco obstáculos clave.

-la no inclusión de la atención de salud mental en los programas de salud pública y las consiguientes consecuencias desde el punto de vista de la financiación.
-la actual organización de los servicios de salud mental.
-la falta de integración de la salud mental en la atención primaria.
- la escasez de recursos humanos para la atención de salud mental.
- la falta de iniciativa en el terreno de la salud mental pública.

10-Los recursos financieros que se necesitan para que aumenten los servicios son relativamente modestos.

Los gobiernos, los donantes y los grupos que representan a los agentes de salud mental, los enfermos mentales y sus familiares tienen que trabajar juntamente para que aumenten los servicios de salud mental, sobre todo en los países de ingresos bajos y medios. Los recursos financieros que se necesitan son relativamente modestos: 2 dólares por persona al año en los países de ingresos bajos y entre  3 a 4 dólares en los países de ingresos medios.

Fuente:
Organización Mundial de la Salud OMS


miércoles, 5 de agosto de 2015

¿Cómo evitar violaciones a los derechos de las personas con enfermedades mentales?

Por: Stephany Trujillo
Las personas con  enfermedades mentales están expuestas en todo el mundo a una amplia gama de violaciones de los derechos humanos. La estigmatización hace que a menudo sean aislados y no reciban los cuidados que necesitan. En algunas comunidades son expulsados, abandonados sin comida y semidesnudos, atados y apaleados.

Con poca más suerte están los pacientes de muchos hospitales mentales, inmovilizados con grilletes metálicos, confinados en camas-jaula, privados de ropa, de una cama decente, de agua potable o de instalaciones sanitarias adecuadas, desatendidos o maltratados.

Estas personas también tienen que enfrentarse diariamente a la discriminación en la educación, el empleo y la vivienda. En algunos países incluso se les prohíbe que voten, se casen o tengan hijos.

La Organización Mundial de la Salud OMS, da unas indicaciones para evitar este tipo de violaciones a los derechos humanos:

- Cambiando las actitudes y aumentando la concienciación. Los Ministerios de Salud, los grupos de usuarios de los servicios de salud mental y sus familiares, los profesionales sanitarios, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones universitarias, las organizaciones profesionales y otros interesados deberían unir sus fuerzas para educar a la población y cambiar sus actitudes hacia las enfermedades mentales, además de abogar por los derechos de las personas con enfermedad mental.

-Mejorando los derechos humanos en los servicios de salud mental. Se deben crear mecanismos de vigilancia de los derechos humanos para proteger a los pacientes del trato inhumano y degradante, de las malas condiciones de vida y de los ingresos y tratamiento involuntarios, inapropiados y arbitrarios. Los pacientes también deben tener acceso a mecanismos de reclamación en caso de violación de sus derechos humanos.

-Dando poder efectivo a los usuarios de los servicios de salud mental y a sus familiares. Los gobiernos deben apoyar la creación o fortalecimiento de las organizaciones de usuarios de los servicios de salud mental y de sus familiares. Dichos grupos se encuentran en la mejor posición para señalar los problemas, explicar sus necesidades y contribuir a encontrar soluciones para mejorar la salud mental en los países, por lo que tienen una función esencial que desempeñar en el diseño y aplicación de las políticas, planes, leyes y servicios.

-Sustituyendo las instituciones psiquiátricas por la atención en la comunidad. Las grandes instituciones, tan a menudo asociadas a violaciones de los derechos humanos, deben ser sustituidas por centros comunitarios de salud mental, apoyados por camas de hospital para pacientes psiquiátricos en los hospitales generales y la atención domiciliaria.

-Aumentando la inversión en salud mental. Los gobiernos tienen que dedicar una mayor proporción de sus presupuestos sanitarios a la salud mental. Además, es necesario desarrollar y formar a más profesionales de la salud mental con el fin de asegurar que la población tenga acceso a servicios de salud mental de calidad en todos los niveles del sistema de atención sanitaria.

-Adoptando políticas, leyes y servicios que fomenten los derechos humanos. Los países deben poner en práctica políticas, leyes y servicios de salud mental que fomenten los derechos de las personas con enfermedades mentales, les den poder efectivo para hacer elecciones sobre su vida, les proporcionen protección legal y les aseguren su plena integración y participación en la comunidad.

Fuente:
Organización Mundial de la Salud (OMS)